La vicepresidenta del Consell y consellera de Servicios Sociales, Susana Camarero, ha calificado de “grave y preocupante” la actuación de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) durante el episodio de la DANA que afectó a Massanassa el pasado mes de octubre. Según ha denunciado públicamente, la entidad gubernamental “ocultó” la existencia de un medidor clave de caudal en el Barranco de Chiva, conocido solo después de que una técnico de la CHJ compareciera en el Senado.
“Nos mintieron. Negaron en todo momento que existiera un sistema de medición en esa zona y ahora, gracias a una comparecencia en sede parlamentaria, descubrimos que sí lo había, pero que no funcionaba desde hace años”, ha afirmado Camarero. A su juicio, esta revelación demuestra una “falta absoluta de responsabilidad” por parte del organismo, que podría haber evitado mayores daños si hubiera alertado a tiempo del aumento del caudal.
Durante la catástrofe del 29 de octubre, Massanassa fue uno de los municipios más golpeados por las lluvias torrenciales, que anegaron viviendas, calles y estructuras públicas. La falta de avisos por parte de la CHJ impidió la activación de medidas preventivas en tiempo y forma, lo que, según la vicepresidenta, “agravó los efectos de la emergencia”.







