Alberto González Amador, pareja de la presidenta, declara esta semana por presunta corrupción en los negocios. Más Madrid acusa a Ayuso de huir 10.000 kilómetros para no enfrentar preguntas sobre el caso.
La portavoz Manuela Bergerot denunció que Ayuso usó recursos públicos para intoxicar con su versión del escándalo. El PSOE-M, por su parte, ha insistido en que la presidenta debe comparecer ante la Asamblea.
Los socialistas exigen explicaciones sobre el origen del dinero para el ático de lujo del que ambos son propietarios. Critican que Ayuso siempre "da la espantada" cada vez que su pareja es citada por la Justicia.
Desde el Gobierno regional niegan las acusaciones y recuerdan que no controlan los tiempos electorales en Ecuador. Argumentan que se trata de una visita institucional programada con antelación por el Ejecutivo de Noboa.
Además, remarcan que el acto judicial afecta solo a la pareja de Ayuso y no a su agenda política. En 2023, Ayuso ya entregó a Noboa la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid por su labor institucional.
Su asistencia al cierre de campaña busca reforzar esa alianza institucional y su imagen en Hispanoamérica. La presidenta se ha consolidado como figura internacional en foros conservadores y círculos empresariales.
Mientras tanto, en Madrid, la polémica sobre su entorno personal sigue marcando la agenda política. El viaje a Quito puede convertirse en un nuevo foco de tensión entre Ayuso y sus rivales de la izquierda.
El PP defiende su agenda internacional como símbolo de liderazgo frente a las acusaciones sin pruebas. El próximo jueves, mientras ella esté en Ecuador, toda la atención volverá a su pareja y sus negocios.