Los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron este domingo un ataque contra el portaaviones estadounidense USS Harry S. Truman y sus buques de guerra en el mar Rojo.
La ofensiva se realizó con 18 misiles balísticos y de crucero, además de un dron, según informó en un comunicado televisado su portavoz militar.
El ataque fue una respuesta a la ofensiva estadounidense de la noche anterior sobre posiciones hutíes en Yemen.
Este bombardeo, ordenado por el presidente Donald Trump, provocó la muerte de al menos 31 personas y dejó más de un centenar de heridos.
El gobierno de Estados Unidos justificó su acción militar alegando la amenaza que representan los hutíes para barcos israelíes y embarcaciones vinculadas a Israel en los mares Rojo y Arábigo.
La Casa Blanca informó que el bombardeo consiguió eliminar a "múltiples" líderes rebeldes y advirtió a Irán sobre su apoyo a estos grupos insurgentes.
"Advertimos a Irán que ya es suficiente", declaró el asesor de Seguridad Nacional, Michael Waltz, en una entrevista con Fox News.
Una respuesta desafiante de los hutíes
Tras el ataque estadounidense, los hutíes difundieron un video en el que se ven ataúdes envueltos en banderas de Estados Unidos flotando en el mar.
La animación, acompañada de música sombría, muestra docenas de ataúdes alejándose en el agua.
Este no ha sido el único mensaje desafiante de los insurgentes. En redes sociales, también se han jactado del ataque con misiles y drones contra el portaaviones estadounidense.
Trump, a través de su red social, expresó su preocupación por el impacto económico de los ataques hutíes en la región.








