Así fue como el Departamento de Estado llevó a cabo la evacuación masiva de estadounidenses ante las amenazas de Irán
Personal de la embajada estadounidense inspecciona los daños causados por un atentado con bomba en Bagdad
porEDATV
politica
Según el relato de seis funcionarios del Departamento de Estado, los equipos mantuvieron contacto constante con Washington para gestionar nuevas salidas y evaluar la evolución de la situación en cada país afectado
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Seis altos funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos dirigido por Marco Rubio han relatado cómo se organizó la evacuación de diplomáticos y ciudadanos estadounidenses desde Oriente Medio tras el estallido del conflicto en la región, en una operación descrita como una de las más complejas de los últimos años.
Según los testimonios recogidos en declaraciones internas y entrevistas, el cierre del espacio aéreo, las alertas de misiles y el riesgo constante de ataques con drones obligaron a activar planes de emergencia en múltiples embajadas al mismo tiempo.
Los funcionarios describen escenas de reuniones interrumpidas por alarmas de seguridad, la entrega de pasaportes de emergencia en ubicaciones no reveladas y convoyes organizados para trasladar tanto personal diplomático como civiles fuera de zonas de riesgo.
El Departamento de Estado supervisó la evacuación de aproximadamente 4.000 empleados y familiares, además de asistir a más de 50.000 ciudadanos estadounidenses en las primeras semanas del conflicto, según datos internos citados por los responsables consultados.
Embajada de Estados Unidos en Catar
La operación se desarrolló en paralelo a los ataques cruzados en la región, lo que obligó a reorganizar rutas, coordinar vuelos y establecer salidas alternativas ante el cierre parcial o total de aeropuertos en varios países.
Los funcionarios explican que, aunque existían planes de contingencia previos, la magnitud del conflicto superó las previsiones iniciales, especialmente por la extensión geográfica de los ataques y la simultaneidad de incidentes en varios estados del Golfo. En países como Emiratos Árabes Unidos, las embajadas tuvieron que adaptar protocolos de seguridad ante la ausencia de infraestructuras de protección como búnkeres, lo que llevó a definir refugios improvisados dentro de edificios diplomáticos y residencias.
Durante los primeros días del conflicto, el Departamento de Estado coordinó más de 60 vuelos de evacuación, además de habilitar plazas en vuelos comerciales y chárter para facilitar la salida de ciudadanos estadounidenses en situación de riesgo. En algunos casos, el personal consular contactó directamente con ciudadanos que habían solicitado asistencia para ofrecerles plazas disponibles en los vuelos organizados por el Gobierno, acelerando los procesos de salida del país.
Las evacuaciones incluyeron también el traslado por carretera a países vecinos, con convoyes escoltados que atravesaron fronteras internacionales para conectar con rutas aéreas seguras hacia Estados Unidos y Europa.
Uno de los episodios descritos por los funcionarios incluye el traslado de 19 mascotas junto a sus propietarios, dentro de una operación logística que combinó transporte terrestre y aéreo en plena zona de conflicto activo. Las autoridades estadounidenses también trabajaron en la emisión de documentos de emergencia en ubicaciones seguras, debido a la imposibilidad de operar con normalidad en varias sedes diplomáticas.
La sede de la embajada estadounidense en Riad
Según los testimonios, algunos documentos fueron entregados en puntos discretos y coordinados previamente para evitar riesgos durante la movilidad de los ciudadanos evacuados.
En paralelo, equipos del Departamento de Estado mantuvieron contacto constante con Washington para gestionar nuevas salidas y evaluar la evolución de la situación en cada país afectado. Los funcionarios destacan que el operativo continúa activo de forma parcial, con ajustes en función de la evolución del conflicto y la demanda de ciudadanos que todavía buscan salir de la región.
Hasta el momento, la única embajada estadounidense que ha suspendido completamente sus operaciones es la de Kuwait, mientras que el resto mantiene actividad reducida bajo protocolos de seguridad reforzados.
El Departamento de Estado continúa revisando sus mecanismos de respuesta ante crisis internacionales, tras una operación que ha implicado coordinación diplomática, militar y logística en varios continentes simultáneamente.