Aragón activa la alerta roja por incendios en 15 zonas y endurece las prohibiciones ante el riesgo extremo
Aragón afronta una jornada de máxima vigilancia frente a los incendios forestales
porEDATV
politica
La Dirección General de Gestión Forestal ha activado el nivel rojo de peligro en quince zonas de meteoalerta debido a unas condiciones meteorológicas especialmente adversas que elevan de forma notable el riesgo de propagación del fuego
Compartir:
Aragón afronta una jornada de máxima vigilancia frente a los incendios forestales. La Dirección General de Gestión Forestal ha activado el nivel rojo de peligro en quince zonas de meteoalerta debido a unas condiciones meteorológicas especialmente adversas que elevan de forma notable el riesgo de propagación del fuego.
La medida afecta a amplias áreas del territorio aragonés, entre ellas el Bajo Ebro Forestal, la Depresión del Jalón, Jiloca-Gallocanta, Maestrazgo, Moncayo y Aranda, así como distintos sectores de las Muelas del Ebro. También se encuentran bajo alerta roja los Puertos de Beceite, las Sierras Ibéricas Centrales y diversas zonas de los somontanos y del Valle del Ebro.
El resto de la comunidad autónoma permanecerá en nivel naranja, con la excepción de algunos puntos del Pirineo central y oriental, donde la situación presenta una menor peligrosidad. No obstante, los servicios forestales mantienen un seguimiento constante de la evolución meteorológica ante la posibilidad de cambios rápidos en las condiciones.
Los expertos advierten de que las elevadas temperaturas previstas para los próximos días, unidas a la acción del viento y a las características del terreno, podrían favorecer la aparición de incendios de gran intensidad. Estas circunstancias incrementan la velocidad de propagación de las llamas y dificultan las labores de extinción en caso de emergencia.
Aragón afronta una jornada de máxima vigilancia frente a los incendios forestales
Ante este escenario, las autoridades han solicitado a la población extremar las precauciones y respetar de forma estricta las limitaciones establecidas durante la vigencia de la alerta roja. El objetivo es minimizar cualquier actividad que pueda originar un fuego en zonas forestales o en sus inmediaciones.
Entre las principales restricciones figura la prohibición de encender fuego en espacios abiertos. Asimismo, quedan suspendidas temporalmente todas las autorizaciones relacionadas con quemas agrícolas, usos recreativos del fuego y actividades tradicionales que impliquen el empleo de llamas. Tampoco estará permitido encender fuego en áreas recreativas, zonas de descanso de la red viaria o espacios habilitados para acampadas. La normativa incluye además la prohibición de utilizar material pirotécnico en entornos forestales y de abandonar objetos en combustión que puedan provocar un incendio.
La alerta roja implica igualmente la suspensión de determinadas pruebas deportivas y actos públicos previstos en zonas forestales. Únicamente podrán celebrarse aquellas actividades cuyas autorizaciones contemplen expresamente las condiciones necesarias para desarrollarse bajo este nivel de riesgo.
Otra de las medidas adoptadas afecta al uso de maquinaria y equipos susceptibles de generar chispas, descargas eléctricas o deflagraciones en montes y en una franja de hasta 400 metros alrededor de estas superficies. Esta limitación busca reducir cualquier posibilidad de ignición accidental.
Aragón afronta una jornada de máxima vigilancia frente a los incendios forestales
No obstante, la normativa recoge algunas excepciones concretas. Entre ellas se encuentra el uso de ahumadores para actividades apícolas fuera de las horas de mayor riesgo y bajo las condiciones fijadas por la regulación autonómica vigente. También podrán continuar determinadas labores agrícolas consideradas esenciales. Es el caso de la cosecha y empacado de cereal, aunque con limitaciones horarias en aquellas parcelas próximas a grandes masas forestales y con la obligación de disponer de medios de intervención rápida ante una posible emergencia.
Las tareas habituales de mantenimiento de cultivos y la recogida de forrajes en verde también quedan contempladas dentro de las actividades permitidas. Del mismo modo, podrán realizarse trabajos urgentes destinados a restablecer servicios básicos cuando resulte imprescindible.
Desde el Ejecutivo aragonés insisten en la necesidad de actuar con máxima prudencia durante los próximos días. La combinación de calor extremo, vegetación seca y viento sitúa a gran parte del territorio en una situación de elevado riesgo que obliga a reforzar todas las medidas preventivas.