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Alice Weidel celebra un resultado ''histórico'' y se abre a una coalición con la CDU
La gran sorpresa de la jornada fue el ascenso de Alternativa para Alemania (AfD), que alcanzó el 19,5% de los votos
En las elecciones federales alemanas, la CDU de Friedrich Merz, obtuvieron el 29% de los votos, según los sondeos a pie de urna.
Este resultado, aunque superior al de los comicios anteriores, no les otorga una mayoría absoluta, lo que obliga a considerar posibles coaliciones para formar gobierno.
La gran sorpresa de la jornada fue el ascenso de Alternativa para Alemania (AfD), que alcanzó el 19,5% de los votos, casi duplicando su apoyo respecto a las elecciones de 2021. Este resultado posiciona a la AfD como la segunda fuerza política del país, un hito sin precedentes para la formación de derecha.
El Partido Socialdemócrata (SPD), encabezado por el canciller saliente Olaf Scholz, sufrió una significativa derrota, obteniendo solo el 16% de los votos, uno de los peores resultados en su historia. Esta caída refleja el descontento de una parte del electorado con la gestión del gobierno saliente.
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Los Verdes lograron un 13,5% de los votos, manteniendo una presencia relevante en el panorama político alemán. Por su parte, Die Linke sorprendió al obtener un 8,5%, superando las expectativas y asegurando su representación en el Bundestag.
La participación electoral fue notablemente alta, alcanzando el 86%, la cifra más elevada desde la reunificación alemana. Este dato refleja un renovado interés de la ciudadanía en el proceso democrático y en el futuro político del país.
Tras conocerse los resultados, Friedrich Merz expresó su intención de formar un gobierno de coalición lo antes posible. Destacando la necesidad de que Alemania recupere su posición y respeto en el ámbito internacional. Sin embargo, la fragmentación del voto y la ausencia de una mayoría clara anticipan negociaciones complejas para la formación del nuevo ejecutivo.
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Alice Weidel, líder de la AfD, calificó el resultado de su partido como histórico. Expresó su disposición a formar parte de un gobierno de coalición. No obstante, los principales partidos han mantenido hasta ahora un "cordón sanitario" alrededor de la AfD, lo que podría limitar sus posibilidades de influir directamente en el gobierno.
El ascenso de la AfD se atribuye en parte a la creciente preocupación de sectores de la población. Por temas como la inmigración y la economía. La campaña electoral estuvo marcada por debates intensos sobre estos asuntos, reflejando las divisiones existentes en la sociedad alemana.
La derrota del SPD y la caída en su porcentaje de votos indican un cambio en las preferencias del electorado. Posiblemente influenciado por la percepción de la gestión gubernamental y los desafíos económicos recientes. Este resultado obliga al partido a reflexionar sobre su estrategia y posición en el nuevo escenario político.
Los próximos días serán cruciales para determinar la configuración del nuevo gobierno alemán. Las negociaciones entre partidos se anticipan intensas.
La posibilidad de formar una coalición que excluya a la AfD será un tema central en las discusiones. La comunidad internacional observa con atención estos desarrollos, dado el papel fundamental de Alemania en la Unión Europea y en la política global.
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