Este lunes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegó a Sevilla y fue recibido entre abucheos y gritos de desaprobación por parte de los sevillanos. Estos expresaron su enfado mientras él se dirigía al acto de entrega de llaves de una nueva promoción de viviendas públicas de alquiler asequible.
En el evento, Sánchez estuvo acompañado por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Se celebró en el Residencial Hacienda El Rosario, ubicado en el barrio de Torreblanca. Desde las 10:00 horas, se escucharon consignas como "¡Vete de Sevilla!", "¡Nos estamos desangrando!" Y "¡Vete ya chivato!".

El evento contó con la participación de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Y la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez. Lo cierto es que fue amparado de manera conjunta por el Ministerio de Vivienda y el propio Ministerio de Agenda Urbana.
La promoción de viviendas incluye 218 unidades en régimen de alquiler, situadas en el Residencial Hacienda El Rosario. Concretamente, entre las calles Alfonso Braojos Garrido y Parsi. Antes de la entrega oficial de llaves, Sánchez realizó una visita al complejo y a una de las viviendas.
El vídeo, compartido por Adrián Trashorras, portavoz de Vox en Dos Hermanas, ha generado un intenso debate. Trashorras criticó fuertemente el gran despliegue policial que acompañaba al presidente.

Un día después del rapapolvo a Patxi López en Cantabria
El fin de semana el Partido Socialista celebró un encuentro en Cantabria con sus afiliados de la región. Aunque los líderes del PSOE no contaban con algo que resuena en toda España: la indignación de la gente por los pactos del Gobierno con proetarras y separatistas.
Durante el encuentro en Cantabria, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Patxi López, se encontraba saludando con amablemente a sus votantes. Sonriente y con un gesto de gentileza, se acercaba a cada uno de los miembros del PSOE que se encontraban a su paso. Pero lo que jamás imaginó fue ser encarado por un español indignado.







