La Puerta del Sol de Madrid empieza a recuperar su aspecto habitual. Este lunes, la céntrica plaza ha amanecido con una notable reducción de las tiendas de campaña instaladas por los manifestantes que llevan más de un mes movilizándose para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda.
El repliegue resulta especialmente visible en las inmediaciones del acceso acristalado a la estación de Cercanías y en la calle Arenal, donde hasta ahora se concentraba parte de los participantes en la protesta.
El movimiento Acampada 26S ha decidido abandonar progresivamente la plaza y trasladar su actividad a los barrios madrileños. La iniciativa, anunciada durante el fin de semana por la mayoría de las comisiones organizadoras, busca dar continuidad a las movilizaciones fuera del campamento y preparar la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.
El movimiento Acampada 26S ha decidido abandonar progresivamente la plaza y trasladar su actividad a los barrios madrileños
La advertencia de la Delegación del Gobierno
El inicio del desmantelamiento llega después de que la Delegación del Gobierno en Madrid planteara la posibilidad de poner fin a la concentración. La semana pasada, el organismo remitió una comunicación a los responsables del asesoramiento jurídico de la acampada en la que advertía de que "podría resultar legítimo ponerle fin".
Pese a la retirada de parte de las tiendas, los organizadores insisten en que su actividad reivindicativa continuará. Su intención es convertir la protesta surgida en Sol en una estructura con presencia en distintos barrios de la capital.
Según un comunicado recogido por EFE, Acampada 26S pretende reorganizarse bajo la denominación Movimiento 26S, con una orientación social y vinculada a las reivindicaciones de la clase trabajadora.
Antes de completar esta nueva etapa, los participantes tienen previsto celebrar este lunes, a las 12:00 horas, la lectura de un manifiesto de carácter político y social. Con este acto buscan exigir responsabilidades a las autoridades por las circunstancias que, según denuncian, motivaron el inicio de la acampada.
La retirada de las tiendas marca así un cambio de estrategia para los manifestantes, que dejan atrás más de un mes de presencia continuada en Sol con la intención de extender sus protestas a otros puntos de Madrid.