El servicio de Emergencias 112 de la Generalitat Valenciana gestionó con eficacia las incidencias provocadas por la fuerte riada del pasado 29 de octubre, a pesar de la falta de información en tiempo real por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Durante la jornada, se recibieron 15.188 llamadas entre la medianoche y las 19 horas, cifra similar a otros episodios de lluvias torrenciales como la DANA de Orihuela en 2019.
Los avisos ciudadanos fueron fundamentales para activar los dispositivos de emergencia, ya que ni la CHJ ni las agencias estatales proporcionaban datos actualizados sobre los desbordamientos de barrancos y ríos. A partir de las 16 horas, se registró un aumento significativo de llamadas desde zonas como Chiva, donde se superaron los 400 litros por metro cuadrado, muy por encima de los 180 litros previstos por Aemet.
Los servicios de Emergencias derivaron los incidentes a los cuerpos de intervención competentes, que movilizaron los recursos necesarios para atender cada situación según los protocolos establecidos. Los más de 36.000 rescates realizados durante los días posteriores evidencian la eficacia del operativo desplegado.







