El claxon puede servirnos de gran ayuda en ciertas situaciones de tráfico. Sin embargo, no siempre se utiliza de la manera adecuada y esto puede acarrearnos una multa. Por ejemplo, cuando se emplea para saludar a un amigo o se insta a otro vehículo a que acelere la marcha.
Y es que este elemento adquiere una gran relevancia en la seguridad vial. Su uso aparece regulado en el artículo 110 del Reglamento General de Circulación. En él se indica que queda prohibida la utilización de señales acústicas estridentes y sin motivo reglamentariamente permitido.
¿Cuándo se puede tocar el claxon de forma legal?
Se podrá hacer uso del claxon para avisar a otros conductores de nuestra presencia en vías con escasa visibilidad. Por ejemplo, cuando se traten de carreteras estrechas con curvas o haya niebla.
También nos servirá para advertir al conductor que circula por delante de nuestra intención de rebasarle. Cuando haya que circular como vehículo prioritario en servicio de urgencia, la bocina servirá también de gran ayuda. La tocaremos de manera intermitente y encenderemos las luces de emergencia para alertar a los demás.








