Los espectadores de La Promesa están aún asimilando lo que han visto en los últimos capítulos. Y no es para menos, porque lo que ha ocurrido ha sido totalmente inesperado. La responsable de este auténtico terremoto en la serie no es otra que Petra, a la que da vida Marga Martínez.
Durante mucho tiempo, ella ha sido uno de los rostros más oscuros de la ficción. Su figura, siempre envuelta en el misterio, el rencor y la rigidez, ha sido sinónimo de frialdad. Pero de golpe, todo ha cambiado.

La Promesa da un giro con una nueva Petra, interpretada por Marga Martínez
Desde que comenzó La Promesa, la pérfida ama de llaves ha encarnado a la perfección el arquetipo de personaje temido y odiado. Una mujer calculadora, sin escrúpulos, dispuesta a traicionar, manipular o mentir para cumplir con los deseos de la marquesa o con sus propios intereses. De hecho, su actitud la ha convertido en una de las grandes villanas de la ficción de época de TVE.
Pero en un giro absolutamente inesperado, Petra ha destapado una nueva cara. Y ha dejado al público completamente descolocado. Sí, porque por primera vez, la hemos visto mostrar algo que parecía imposible: su lado humano.
Todo comenzó a raíz de una decisión que, en principio, parecía menor. Fue Samuel quien la animó a visitar el refugio. Lo que parecía una mera excursión para una mujer ajena al sufrimiento de los más humildes, se convirtió en un punto de inflexión emocional.
En ese lugar, Petra ha conocido a Alicia, una joven silenciosa y vulnerable, interpretada por Alejandra Armero, que le ha removido algo dentro. La reacción ha sido inmediata.








