Cada año, el evento social más esperado en el Reino Unido, es el Ascot. Las carreras de caballos, combinadas con la alta sociedad, crean una atmósfera de lujo y elegancia. Este año, los miembros más destacados de la familia real estuvieron presentes, con el rey Carlos III y la reina Camila a la cabeza.
La actividad reunió a figuras clave de la realeza británica y no podía faltar el príncipe Guillermo, quien será el próximo rey. Todo se desarrollaba con aparente normalidad, sin embargo, en esta edición, hubo algo que rompió con la tradición y fue muy notorio.

El anuncio de Kate Middleton que cambió el curso del día
Kate Middleton, quien había sido anunciada para asistir, sorprendió al público al cancelar su participación en el último minuto. El Palacio de Kensington entregó una explicación. "La princesa de Gales se ha retirado de Royal Ascot mientras continúa encontrando el equilibrio tras su tratamiento contra el cáncer".
Este comunicado, que llegó horas antes del evento, dejó claro que Kate sigue luchando con su recuperación. Estas palabras generaron inquietud entre los seguidores de la familia real.
Kate, quien en semanas anteriores había mostrado un buen semblante, expresó su "decepción" por no poder participar. Además, su ausencia obligó a realizar ajustes en la agenda de última hora. Una de las adecuaciones fue la revisión de la lista de carruajes para Ascot, que inicialmente la incluía.








