El programa ¡De Viernes! ha metido a Rocío Flores en el centro de una controversia, aunque de forma indirecta. Todo ha surgido cuando Vanessa Bouza, exconcursante de Gran Hermano, ha acudido al plató para reencontrarse con su hijo Alejandro, a quien no veía desde hace dos años. La tensa interacción entre ellos ha revivido el conflicto entre la hija de Antonio David y su madre, haciendo que la audiencia comparara ambas situaciones.
De este modo, Rocío Flores ha vuelto a ponerse en el disparadero por el momento más duro de su vida hasta ahora. Y esto seguramente no le habrá hecho ninguna gracia.

Rocío Flores ‘reaparece’ en ¡De Viernes! por el encuentro entre Vanessa y Alejandro
Vanessa llegó al programa con el propósito de hablar sobre la distancia que la separa de Alejandro, acusándolo de episodios duros que necesitaron intervención de los servicios sociales. Esta situación, según Vanessa, la obligó a cortar el contacto y enfrentarse a una dolorosa separación.
En concreto, expuso: “Mi hijo tenía unos valores tremendos, pero a los 13 años empezó a cambiar. Vivimos situaciones muy desagradables con él, situaciones que afectaban ya también a mi pareja Javier y a sus hermanas. Tuve que tomar una decisión muy complicada para una madre”.
Su testimonio y el motivo que argumentó para distanciarse del joven recordó irremediablemente a Rocío Flores. Y es que esta fue condenada por maltratar a su madre y esto fue lo que las distanció.

Sin embargo, Alejandro dio una versión completamente distinta, revelando que fue él quien se sintió abandonado, ya que su madre “apenas aparecía en casa”. En concreto, expuso: “Mi madre fue una figura ausente. No la llegué a echar de menos porque no sabía ni quién era”.
“La jueza le dio la custodia a mi padre porque él le explicó que vivíamos con mi abuela. Y es que ella se iba a cantar y solo la veíamos un par de fines de semana al mes”.





