Mariano Peña, conocido por su icónico papel como Mauricio Colmenero en Aída, ha generado controversia al expresar su opinión sobre la incursión de Terelu Campos en el teatro. En recientes declaraciones, el actor ha dejado claro su desconcierto ante la tendencia de contratar personajes mediáticos sin experiencia interpretativa. Estas palabras han reavivado el interés por su vida actual, una etapa menos mediática pero igualmente interesante.
El actor no ha dudado en calificar la situación como un "pecado de quienes la llaman". Tras esto ha surgido una pregunta: ¿por qué el actor siente tanta preocupación por esta tendencia en la interpretación?

La crítica de Mariano Peña al debut teatral de Terelu Campos
Mariano Peña se ha mostrado tajante al hablar sobre la llegada de Terelu Campos a los escenarios teatrales con la obra Santa Lola. Según el actor, la televisiva no está preparada para asumir un papel en el teatro. Además, opina que inclusión responde a una tendencia que él mismo considera perjudicial para los actores de formación clásica.
"Me parece bien y mal. Si se la sigue llamando, hace muy bien en cobrar, pero no todo el mundo es actor, como yo no puedo construir puentes. El pecado no es de ella, el pecado es de los que la llaman", sentenció el actor a Europa Press.

Peña también recordó que este fenómeno no es nuevo. "Ya teníamos bastante con los modelos y las misses, cualquiera puede ser actor o actriz", añadió. Y es que el actor asegura que la contratación de perfiles televisivos para el teatro es un problema que sigue en auge, restando oportunidades a los actores profesionales.
Pese a sus duras críticas, el actor quiso matizar que su intención no es generar polémica, sino mostrar su asombro ante la repercusión que ha tenido su comentario. "Yo no estoy enfadado, yo lo que estoy es asombrado de la repercusión, pero es un comentario más", explicó.
La nueva vida de Mariano Peña tras el final de Aída
Mariano Peña es uno de los actores más reconocidos de la televisión española. Su papel de Mauricio Colmenero en Aída le valió premios como el de la Unión de Actores y Actrices y el Ondas, consolidándolo como un referente del humor en España.





