Nagore Robles ha emocionado a sus seguidores en redes sociales con una de las noticias más importantes y significativas de su vida. La colaboradora de televisión ha querido compartir que está feliz tras vivir uno de los peores episodios de su vida. Nagore ha dado la mejor noticia tras haber olvidado a Sandra Barneda para siempre, debido a que ahora se encuentra en una nueva relación.
Entre lágrimas, la colaboradora de televisión ha querido compartir la "pesadilla" que ha vivido durante los últimos meses. Sin embargo, estas lágrimas que brotaban de sus ojos no eran de dolor, sino de una emoción liberadora, ya que finalmente la tormenta ha llegado a su fin.

"Acaba de finalizar una pesadilla que he estado viviendo durante mucho tiempo. Se me juntaron un montón de cosas a la vez y os aseguro que no tengo ni idea de cómo pude soportarlas todas. Pero para que nadie sufra lo mismo que sufrí yo, os quiero contar lo que me sucedió", comenzaba diciendo Nagore con una honestidad brutal que conmovió a todos.
Nagore decidió abrirse por completo y relatar con detalle cómo fue víctima de una estafa que la sumió en una profunda batalla judicial. Todo comenzó cuando, llena de ilusión, compró un pequeño apartamento, un estudio en el corazón de Madrid, en el que planeaba comenzar una nueva etapa de su vida.
Nagore Robles confiesa que fue víctima de una estafa
Sin embargo, lo que debía ser un sueño hecho realidad pronto se convirtió en una auténtica pesadilla. Un conocido de Nagore, arquitecto de profesión, se ofreció a realizarle una reforma en el estudio, prometiendo que todo quedaría perfecto por un módico precio de 30.000 euros.
Aparentemente, todo parecía encajar, pero la realidad fue otra. "La obra se alargó hasta 12 meses y fue un auténtico desastre", confesó Nagore, recordando los interminables días de frustración. Para cuando el proyecto estaba cerca de finalizar, la colaboradora ya había desembolsado la cifra de 44.000 euros, mucho más del presupuesto inicial, y los desperfectos ascendían a 18.000 euros.

"Cuando yo llevaba ya 44.000 euros invertidos en ese estudio, el tiempo se extendía, cada vez había más desperfectos... Los albañiles y el jefe de obra me pedían que les pagase porque, si no, ellos no cobraban", explicó Nagore, rememorando el calvario que vivió.
Ante tal situación, decidió mostrar a los obreros todos los pagos que ya había realizado. Fue en ese momento cuando ellos mismos le confesaron que la obra "no valía ni 15.000 euros". Este descubrimiento dejó a Nagore completamente devastada.







