Kate Middleton y el príncipe Guillermo siempre han defendido un estilo de vida discreto, alejado del exceso que podría esperarse de su posición. Durante años, vivieron en Adelaide Cottage, una residencia sencilla, rodeada de naturaleza y cerca de otros miembros de la familia real.
Sin embargo, en los últimos meses, los príncipes de Gales han optado por dar un nuevo paso en su vida familiar. Han decidido dejar atrás Adelaide Cottage y mudarse a Forest Lodge, una residencia mucho más amplia situada en Windsor Great Park.

El anuncio de Kate Middleton y el príncipe Guillermo es oficial
El nuevo hogar, situado a apenas ocho kilómetros de su residencia anterior, es una mansión de estilo georgiano, clasificada como de Grado II. Cuenta con ocho habitaciones, varios salones espaciosos y vistas privilegiadas.
Aunque la mudanza no representa un gran cambio para sus hijos, ya que George, Charlotte y Louis seguirán cerca de su entorno habitual. Sí ha provocado, en cambio, cierto malestar entre los vecinos de la zona, que no ven con buenos ojos las nuevas restricciones.
Y es que, con la llegada de la familia real a Forest Lodge, se han puesto en marcha importantes medidas de seguridad. Entre ellas, destaca la restricción del acceso a una parte del parque en la que se encuentra la vivienda, algo que no ha pasado desapercibido para los vecinos.







