Cruz, interpretada por Eva Martín, está a punto de enfrentarse a una de las situaciones más difíciles en La Promesa. Un auténtico jarro de agua fría caerá sobre ella y sus seguidores, como se ha avanzado en la entrega de ayer. Y es que tendrá un durísimo desacuerdo con su hijo Manuel, después de su último deseo: quiere que Jana se mude a la planta noble.
En el episodio anterior, se reveló que el joven ha decidido dar un paso en su relación con Jana, una de las sirvientas del palacio. En un gesto de amor, afirmó que quiere que su novia deje de ser parte del servicio y se instale en la zona donde duerme el resto de la familia. Esta decisión, que descolocó a Cruz por completo, hará que la marquesa monte en cólera.

Un jarro de agua fría para Cruz, a la que da vida Eva Martín, en La Promesa
Para la marquesa, este movimiento de Manuel es más que un simple capricho: supone una amenaza directa a sus valores y al orden social que ella tanto se esfuerza por preservar. Cruz, defensora de las normas de clase, no está dispuesta a aceptar que una sirvienta se case con su hijo. Esta tarde, los espectadores serán testigos de cómo esta situación sacará lo peor de ella, haciendo que monte en cólera ante la decisión de aquel.
Sin embargo, y en un giro inesperado, ella comenzará a cuestionarse si oponerse frontalmente es la mejor estrategia. Aunque su primer impulso será de furia, a medida que avance el capítulo se verá cómo empezará cambiar.
Sí, empezará a considerar que, quizás, permitir que las cosas sigan su curso podría ser lo más efectivo para que Manuel recapacite. Es un cambio de actitud sorprendente, pero ella es una mujer astuta que sabe cuándo y cómo moverse en el tablero de juego.

Otros giros de esta tarde en La Promesa
Pero no solo la trama de Cruz y Manuel captará la atención esta tarde. La Promesa nos tiene preparadas varias historias más que mantendrán a la audiencia pegada a la pantalla.







