La reina Sofía ha vivido una jornada muy especial. Con 86 años, ha vuelto a ocupar un lugar destacado en la agenda de la Familia Real. Aunque en algunas semanas no se deja ver, en otras sí que ha retomado su compromiso institucional y esta tarde lo ha hecho de forma emotiva y significativa.
Doña Sofía ha acudido al Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía y allí ha presidido la clausura del II Congreso Internacional de la ELA Manolo Barros. Su presencia ha causado una gran emoción entre los asistentes. No solo por su figura, sino también por el profundo vínculo personal que guarda con el homenajeado.

El evento ha tenido un gran significado para la madre del rey Felipe VI. Manolo Barros, cuyo nombre ha dado título al congreso, fue durante años jefe de seguridad de Zarzuela. Ejerció este cargo durante el reinado de don Juan Carlos y doña Sofía y fue una de las personas más cercanas y de máxima confianza para los eméritos.
Doña Sofía ha presidido el acto que tiene gran significado para la Familia Real
Durante catorce años ocupó ese puesto clave. Y casi tres décadas ha trabajado al servicio de la Casa Real. Al dejar su cargo, el propio Juan Carlos le dedicó palabras llenas de gratitud: “Muchos años de servicios prestados con gran lealtad, dedicación y eficacia”.
El año pasado, Manolo Barros falleció a causa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica y fue una pérdida muy sentida por la reina Sofía. Ella misma acudió a dar el pésame a la familia. También el rey Felipe VI quiso acompañarles en ese momento tan difícil.







