Los espectadores de La Promesa van a ser testigos esta tarde de uno de los momentos más sorprendentes de las últimas semanas. Rómulo, interpretado con gran solvencia por Joaquín Climent, será el epicentro de un giro argumental que dejará a todos con la boca abierta. Y es que el mayordomo más recto de palacio va a mostrar un lado completamente desconocido.
Exactamente, se va a confirmar que él sigue muy enfadado con lo que ha hecho Pía. Tanto es así que tendrá una actitud realmente sorprendente, que no dejará indiferente a nadie.

La Promesa confirma lo más inesperado sobre Rómulo, al que da vida Joaquín Climent
Desde la llegada de Emilia, su amor del pasado, Rómulo ha vivido con el alma en vilo. Ha intentado mantenerse firme, distante y correcto. Pero su corazón y su conciencia le han empezado a jugar una mala pasada.
Y si la situación emocional ya era complicada, el comportamiento de Pía ha terminado por desestabilizarlo por completo. La doncella, su amiga y confidente de toda la vida, ha querido indagar en su pasado con la enfermera. Un gesto que él no ha perdonado y que le ha llevado a echárselo en cara.
Hoy, La Promesa confirmará lo que hasta ahora solo se intuía: Rómulo está profundamente decepcionado y dolido con la doncella. Su enfado será tan evidente que incluso comenzará a perder los nervios. Un hecho insólito para quienes lo conocen como un hombre ecuánime, serio y contenido.
La escena que protagonizará esta tarde Joaquín Climent marcará un antes y un después en la serie. Su personaje, hasta ahora el pilar emocional del servicio de palacio, se dejará llevar por la frustración. La presencia de Emilia, sumada a la traición de Pía, será una carga demasiado pesada.
Por primera vez, lo veremos fuera de control. Hablará con tono elevado, tomará decisiones precipitadas y pondrá en tensión a quienes lo rodean. La calma habitual de la servidumbre se verá sacudida por su comportamiento fuera de lo común.






