Meghan Markle y el príncipe Harry parecen estar tomando rumbos diferentes en sus vidas profesionales. Mientras él continúa su trabajo humanitario y se mantiene involucrado en misiones internacionales, ella ha elegido un camino más empresarial y social en Estados Unidos. En una reciente serie de eventos, la duquesa de Sussex disfrutó de una noche en Broadway, mientras su esposo cumplía con su compromiso en Ucrania.
Meghan en Nueva York: un viaje lleno de emoción
El 10 de abril, mientras Harry se encontraba en Ucrania participando en actividades relacionadas con los Juegos Invictus, Meghan voló a Nueva York para disfrutar de una noche en Broadway. La duquesa asistió al musical Gypsy en el Majestic Theatre, una recomendación que le hicieron sus amigas, Oprah Winfrey y Gayle King. Este clásico de Broadway, estrenado en 1959, ha atraído una atención renovada con la elección histórica de una actriz negra, Audra McDonald, para interpretar el papel protagonista de Mama Rose.

Meghan se mostró profundamente conmovida por la actuación de McDonald, describiéndola como “absolutamente impresionante” y una experiencia que la dejó “con la piel de gallina”. Audra, que ha sido una defensora pública de Meghan desde 2019, también expresó su apoyo, destacando la fuerza con la que Meghan Markle ha sabido manejar la adversidad. El vínculo entre ambas se estrechó aún más, demostrando una amistad sincera y un respeto mutuo.
Un toque de lujo y buen gusto en Nueva York
Tras su visita a Broadway, Meghan disfrutó de una cena en The Polo Bar, un exclusivo restaurante en el Midtown East de Nueva York, fundado por Ralph Lauren. El restaurante, que refleja el estilo clásico y sofisticado del mundo ecuestre, es conocido por atraer a una clientela de alto perfil. Meghan eligió este lugar para disfrutar de una comida elegante, probando algunos de los platos más destacados del menú.








