Fabiana Sevillano se ha pronunciado en redes sociales sobre el debate que rodea desde hace días a los influencers y a una posible caída de este modelo. La creadora de contenido ha compartido un vídeo en el que reflexiona sobre el futuro de su profesión y asegura que las críticas y las cancelaciones no son suficientes para acabar con un influencer.
Su análisis llega después de varias polémicas protagonizadas por creadores de contenido como Carliyo ‘El Nervio’, Natalia Palacios o Violeta Mangriñán. En los últimos días, diferentes comentarios relacionados con el eclipse han generado fuertes críticas y han reabierto la conversación sobre la responsabilidad de quienes cuentan con audiencias millonarias.
Para Sevillano, sin embargo, el rechazo también puede traducirse en visibilidad. “Hay mala fama, pero no hay engagement malo”, sostiene. A su juicio, una controversia puede perjudicar la imagen de una persona, pero al mismo tiempo disparar sus búsquedas, reproducciones y presencia en redes sociales.
La pérdida de cercanía, el verdadero riesgo
La sevillana considera que las redes funcionan en muchas ocasiones a partir de enfrentamientos entre personajes. “La gente lo que quiere es un héroe y un villano”, explica, defendiendo que las polémicas generan bandos, conversación y una mayor exposición para todos los implicados.
Por este motivo, no cree que las llamadas ‘funas’ puedan terminar por sí solas con la figura del influencer. Para ella, el riesgo aparece cuando el creador deja de ofrecer aquello que originalmente diferenciaba a las redes sociales de los medios tradicionales: la proximidad con el público.
“Cualquiera puede coger un móvil y hacerse influencer, pero en el momento en el que deja de ser cercano, deja también de conectar con la gente”, afirma. Sevillano recuerda que el éxito de este fenómeno se construyó precisamente alrededor de personas que mostraban su día a día y parecían accesibles para sus seguidores.
La creadora tampoco piensa que el sector vaya a desaparecer de forma repentina. Su teoría es que acabará siendo sustituido cuando aparezca una nueva fórmula capaz de captar la atención del público.
“Igual que de la televisión pasamos a los influencers, de los influencers pasaremos a otra cosa”, señala. Según su visión, será un concepto nuevo, y no una polémica concreta, el que termine transformando la forma en la que los usuarios consumen entretenimiento y siguen a sus referentes en internet.