El rey Felipe es ahora noticia. Y lo es no por su rol como jefe de Estado o por su agenda, sino por la relación que mantiene con su hija menor, la infanta Sofía. Y es que se ha confirmado el paso tan importante que han dado juntos.
Exactamente, se ha destapado que él, en pro de que la joven no se sienta menos que Leonor, se ha esforzado en tener un vínculo fuerte con ella. Y también en darle mucho cariño y en reforzar su identidad. El resultado ha sido una relación estupenda entre los dos, que se ha reflejado en más de una ocasión públicamente.

El rey Felipe y la infanta Sofía han creado juntos una relación marcada por el equilibrio y el cariño
Desde hace años se habla mucho del papel de la princesa Leonor como heredera al trono. Pero poco se decía, hasta ahora, del rol que ocupa la infanta Sofía en la estructura familiar y emocional de la Casa Real. Y es ahí donde el rey Felipe ha querido intervenir, siendo plenamente consciente de la importancia de no marcar diferencias entre ellas.
Tal y como ha revelado la psicóloga Lara Ferreiro en Lecturas, él tuvo una infancia complicada. Marcada por la figura de un padre distante, tradicional y poco accesible emocionalmente. Ese modelo, que recibió del emérito, es precisamente el que él ha querido evitar con sus hijas.
De ahí que, según esta experta, el rey Felipe haya trabajado en ser todo lo contrario y se ha convertido en un padre “cercano, cariñoso, afectivo, empático, igualitario y cómplice”. Estas cualidades las ha aplicado tanto con Leonor como con Sofía, pero especialmente con su hija menor, para que no se sienta menos por no ser la heredera.
El resultado de este enfoque emocional y consciente es una relación fuerte y muy visible entre padre e hija. La infanta Sofía y el rey Felipe han construido un vínculo estrecho y genuino. Un vínculo que ha ido fortaleciéndose con gestos, apoyo constante y decisiones simbólicas, como la más reciente creación de un premio que lleva el nombre de la joven.









