Carmen Borrego ha dejado a todos boquiabiertos con su última confesión. Durante su reciente intervención en el programa Vamos a ver, ha revelado su nueva faceta como “bruja”, compartiendo los “hechizos” que realizará para comenzar 2025 con buen pie. Estas revelaciones, acompañadas por un atuendo completamente negro, han generado un sinfín de comentarios en redes sociales y entre sus compañeros de plató.
Carmen ha tomado la palabra, dejando a todos asombrados con sus confesiones. Entre bromas y reflexiones, ha dejado claro que sus “hechizos” tienen una razón de ser y están arraigados en tradiciones familiares.

La colaboradora, quien enfrentó un 2024 cargado de emociones, ha revelado las razones que la llevaron a retomar estos rituales. ¿Qué esconden sus palabras y qué impacto tienen en su entorno?
Carmen Borrego se hace bruja y confiesa su hechizo para 2025
La sección iba a comenzar con las explicaciones de Carmen Borrego para eliminar energías negativas y atraer tranquilidad. Sin embargo, la colaboradora Marta López no tardó en lanzarle una pulla a su compañera. “No, si nos va a pasar lo que a ti no”.
Tras esta broma, Carmen Borrego explica que este es el único año que no lo ha hecho. “El año pasado es el único en que no he hecho ningún tipo de ritual”, confesaba. La pérdida de su madre fue un momento difícil para ella, pero ahora se siente lista para celebrar y atraer cosas positivas a su vida.
Tras esto, Carmen ha empezado a explicar en que consiste el primer ritual con un sencillo, pero simbólico procedimiento. “Hay que tener un vaso con agua con tres cucharadas de sal en la mesita de noche”, comentaba.

Este “hechizo” debe comenzar la noche del 31 de diciembre y debe durar dos días. “Hay que ponerlo hoy y tirarlo al inodoro el día 2”, recalcaba. Después, el contenido del vaso debe desecharse exclusivamente en el inodoro. “No se puede tirar por el fregadero ni por el lavabo”, subrayaba Carmen.
Los rituales de Carmen Borrego para comenzar 2025 con energía positiva
Otro de los “hechizos” compartidos por Carmen consiste en un recipiente de cristal que combina elementos simbólicos. “En la puerta de la casa, un recipiente de cristal, donde ponemos un puñado de arroz, un puñado de lentejas, en este orden. Lo removemos bien para que se mezcle, luego ponemos tres monedas, tres hojas de laurel y al final un poquito de canela”, explicaba.







