La Promesa está haciendo que la situación para Pelayo, interpretado por Michel Tejerina, se vuelva cada vez más complicada. Desde su regreso al palacio, el ambiente no ha sido el mismo, y parece que no todos están contentos con su retorno.
A esto se suma la presión constante de Cruz. Ella está empeñada en que él se case cuanto antes con Catalina, lo que abriría la puerta a un inesperado giro en la trama. Tal es su obsesión que incluso no ha dudado en amenazarle con contar un duro secreto.

Pelayo, interpretado por Michel Tejerina, bajo presión en La Promesa
El conde de Añil, interpretado por Michel Tejerina, se encuentra en una encrucijada. Por un lado, siente un profundo amor por Catalina, pero por otro, está siendo manipulado por Cruz, quien está decidida a hacer que la boda entre ambos suceda lo antes posible. La razón detrás de esa premura es clara: ella quiere que Pelayo se lleve a la joven del palacio y así liberarse de la constante confrontación que mantienen.
La marquesa no está dispuesta a seguir soportando la presencia de su hijastra, y su única solución es alejarla de su vista para siempre. Este inesperado plan no solo alteraría la vida de Pelayo, sino que también transformaría el rumbo de la trama.
El conde quiere hacer las cosas despacio y porque las sienta de corazón, pero todo se ha complicado excesivamente. Y es que Cruz le ha amenazado con contarle a su novia la verdad sobre el inicio de su relación: todo fue orquestado por ella. Este chantaje emocional lo coloca a él entre la espada y la pared.
El amor de Pelayo por Catalina es indiscutible, pero ahora se enfrenta a la difícil decisión de casarse por obligación o perderla para siempre. La presión que ejerce Cruz sobre el protagonista interpretado por Michel Tejerina no es solo una cuestión de poder, sino también de control. La marquesa sabe bien cómo manipular y su plan de separar a la chica del palacio parece estar bien calculado.







