Alice Campello ha roto su silencio para confesar que ha pasado ahora con Álvaro Morata. En una entrevista, la empresaria ha revelado lo que ocurrió realmente durante su ruptura, cómo lo vivieron sus hijos y qué significa para ella estar nuevamente al lado del futbolista.
En sus declaraciones más íntimas hasta la fecha, Alice ha explicado en profundidad cómo afrontó los meses de incertidumbre, las críticas y los sentimientos contradictorios. ¿Qué lecciones le dejó esa etapa? ¿Qué papel jugó su familia y cómo logró reconstruirse?

Alice Campello rompe su silencio y confiesa cómo está su relación actualmente con Álvaro Morata
En su entrevista para Elle, Alice Campello no evita el tema que muchos esperaban: la ruptura y posterior reconciliación con Álvaro Morata. La empresaria reconoce que fue un periodo profundamente doloroso: "Fue un periodo difícil, que me puso a prueba. Cuando te enfrentas a algo así, sufres mucho, pero también descubres una parte de ti que desconocías", confiesa.
La empresaria asegura haber salido fortalecida de esa etapa: "Me siento muy orgullosa de cómo lo he llevado, sobre todo con mis hijos, y de cómo he reaccionado. Creo que ahora soy una persona más segura", añade. Sus palabras evidencian una transformación interior, impulsada por el deseo de proteger a su familia y mantener la calma en medio del caos mediático.
En el momento más delicado, sus hijos se convirtieron en su fuente de fuerza. "Los niños, sin saber bien lo que estaba sucediendo, me decían cosas como: «Mami, tú eres muy fuerte» o «Papá y tú os queréis mucho»", relata.

El acoso mediático y los comentarios malintencionados fueron constantes, pero ella decidió no perder el control. "Cuando todo se volvió tan surrealista, con tantas mentiras y exageraciones, entendí que no podía ejercer el control absoluto. Sé quién soy, lo que tengo con Álvaro, y eso es lo único que importa", afirma, dejando clara su postura.
Según cuenta, el aprendizaje ha sido profundo y vital. "Sin duda, esto me ha hecho madurar mucho y ver la vida de otra manera", concluye. Unas palabras con las que dio a entender que este proceso no fue solo una crisis sentimental, sino también una oportunidad de evolución personal.






