La historia de amor entre Anabel Pantoja y Yulen Pereira ha dado un giro inesperado. Recientemente, se ha revelado que fue él quien puso fin a la relación, contradiciendo la versión inicial que apuntaba a que la influencer había sido la responsable de la ruptura. Según fuentes cercanas, Yulen habría estado coqueteando con otras mujeres mientras estaba con Anabel, lo que llevó al final de su romance.
La noticia ha causado revuelo, especialmente tras las declaraciones de Belén Esteban, quien ha defendido a su amiga en Ni que fuéramos. "Cuando Anabel llega de Estados Unidos queda con Yulen. Anabel no deja a Yulen, es él quien deja a Anabel Pantoja", ha asegurado la colaboradora.

Este nuevo giro en la historia ha hecho que muchos cuestionen lo que realmente ocurrió entre la influencer y el esgrimista. Si antes se señalaba a Anabel como la responsable de la ruptura, ahora el relato ha cambiado. ¿Qué más queda por descubrir?
La historia de Yulen Pereira y Anabel Pantoja da un giro de 180º
El romance entre Anabel Pantoja y Yulen Pereira comenzó en Supervivientes, pero su relación se vio afectada con el tiempo. Hasta ahora, la versión más extendida era que Anabel había decidido terminar con él tras su viaje a EE.UU. Sin embargo, la historia ha dado un giro inesperado.
En aquel momento, Yulen Pereira se pronunció en Sálvame Deluxe, donde explicó los motivos de la separación. "No hay un momento exacto, hay cosas que se van acumulando. Una relación siempre tiene sus más y sus menos", dijo el esgrimista.

Yulen también mencionó que la distancia fue un factor determinante en el desgaste de la relación. "La distancia empeoró la relación. Además, nuestros compromisos y un cierto pasotismo de ambas partes hicieron mella en el romance", confesó.
Sin embargo, en la actualidad las aportaciones del equipo de Ni que fuéramos han dado un vuelco a la situación. "A Yulen Pereira ya le habían llegado cosas cuando se separan. A Anabel también le habían llegado cosas de que él tonteaba por Instagram con otra chica", comentó Kiko Matamoros.







