Vodafone ha decidido dar un paso adelante en su estrategia tecnológica en España. Por ello comienza el proceso de apagado de su red 3G, un movimiento que era inevitable. Esta red, que durante años ha sido crucial para las comunicaciones móviles, está siendo desmantelada de forma progresiva en todo el país.
Aunque aún sigue operativa en las principales ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao, su fin está cada vez más cerca. La desconexión de la red 3G ya ha comenzado en varias zonas rurales y de menor población. Y la intención es que vaya extendiéndose hasta cubrir todo el territorio español, hasta que quede desconectada en todo el país.

¿Por qué Vodafone está apagando la red 3G?
La decisión de Vodafone de desconectar su red 3G responde a varios motivos estratégicos y operativos. En primer lugar, uno de los principales beneficios es el significativo ahorro energético que supone. Según estimaciones proporcionadas por la compañía, el apagado completo de la red 3G permitirá a Vodafone ahorrar hasta 65 GWh de energía al año.
Aunque parte de este ahorro se verá compensado por un ligero aumento en el consumo de la red 2G, el saldo neto será favorable. Y se alcanzará un ahorro total de 52 GWh. No solo es importante para la sostenibilidad de la empresa, sino que también contribuye a sus esfuerzos por reducir su huella de carbono.
Otro motivo clave es la eficiencia. Las redes 3G, en comparación con el 4G y 5G, consumen más energía y tienen una capacidad inferior para gestionar el tráfico de datos. Esto significa que mantener operativa la red 3G no es rentable ni eficiente.







