VA-Asaja denuncia cinco sustancias prohibidas en hortalizas de Egipto que entran sin control a Europa
porEDATV
actualidad
Cristóbal Aguado exige a Bruselas más controles en origen mientras el campo valenciano cumple los estándares más exigentes del mundo
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El campo valenciano lleva años compitiendo en condiciones de desigualdad flagrante. El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF) detectó durante el pasado mes de mayo hasta cinco sustancias fitosanitarias prohibidas en la agricultura europea —dimetoato, oxamyl, clothianidin, chlorpyrifos e imidacloprid— en frutas y hortalizas procedentes de Egipto. La Asociación Valenciana de Agricultores AVA-Asaja lo ha denunciado públicamente este lunes y ha exigido una respuesta contundente a las instituciones europeas.
Las alertas registradas son concretas y documentadas. El RASFF notificó rechazos de naranjas egipc
ias en Holanda por presencia de dimetoato y oxamyl, un rechazo en frontera en Chipre de limones con residuos de clothianidin, otro por chlorpyrifos, y una notificación de información emitida por Italia tras detectar clothianidin, imidacloprid y dimetoato en melocotones egipcios. Los tomates importados desde Egipto también fueron rechazados por contener chlorpyrifos. Una lista que no deja lugar a interpretaciones.
Turquía tampoco sale bien parada. El RASFF notificó en mayo rechazos en pimientos turcos con cyflumetofen, fosthiazato y formetanato, además de tomates con residuos de indoxacarb, una materia activa suprimida en la UE. Pakistán, Perú, Vietnam y China completaron el mapa de países terceros que acumularon alertas ese mismo mes.
Mientras tanto, el agricultor valenciano trabaja bajo las normativas más estrictas del mundo, asume costes de producción crecientes y ve cómo sus productos compiten en los lineales con importaciones que jamás habrían pasado los controles exigidos aquí. El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha sido directo: los productos europeos ofrecen mayor garantía de salud, trazabilidad y sostenibilidad que los transportados desde miles de kilómetros, que además generan una huella de carbono mayor y en muchos casos acumulan alertas fitosanitarias perjudiciales.
Lo que resulta inadmisible es la pasividad del Gobierno de Sánchez ante una situación que se repite mes tras mes. Mientras el Ejecutivo central firma acuerdos comerciales que abren la puerta a estas importaciones y abandona al sector primario español a su suerte, el campo valenciano sigue produciendo con rigor, con calidad y sin atajos. AVA-Asaja lo tiene claro: Bruselas debe incrementar los controles en origen y en los puntos de entrada. El producto valenciano no necesita rebajas en los estándares, necesita que los demás los cumplan.