Ser avalista de un préstamo o crédito de CaixaBank, BBVA o cualquier otra entidad es una decisión que implica una gran responsabilidad. Significa que podrías verte en la obligación de responder por la deuda de otra persona, si esta no cumple con sus pagos.
Por ello, es crucial comprender en profundidad lo que implica este compromiso, antes de formalizar el acuerdo. Por eso, desde el Banco de España han recordado los aspectos más importantes a tener en cuenta.
¿Qué responsabilidad tiene el avalista?
Cuando te conviertes en avalista, asumes un compromiso legal con el banco que concede el préstamo al deudor principal. En esencia, te comprometes a pagar la deuda en caso de que el titular del préstamo no lo haga.

Por este motivo, la entidad de crédito tiene la obligación de proporcionarte información detallada sobre las obligaciones y responsabilidades que asumes como avalista. Esto incluye el contenido completo del contrato y las posibles cláusulas anexas relacionadas con tus derechos y deberes.
Los problemas que podrías llegar a tener
Si el titular del préstamo incumple sus pagos, la entidad financiera, que actúa como acreedora de la operación, tiene el derecho de dirigirse a ti. Como avalista, estás obligado a dar cumplimiento al pago de la deuda.








