Fernando Alonso lucirá un casco especial este fin de semana en el GP de Arabia Saudí, diseñado por una artista local. Su nombre es Sara Turkestani y, más allá del arte, lo que ha llamado la atención ha sido su imagen, completamente tapada.
La joven diseñadora lleva burka, una prenda que solo deja visibles los ojos y que simboliza la opresión femenina en muchos países. Aston Martin y Aramco celebraron su elección, pero las redes se llenaron de críticas al ver a Alonso posar feliz junto a la artista.
La imagen del campeón español junto a una mujer velada ha generado rechazo por parte de miles de aficionados. "¿Todo bien, Fernando? ¿No ves cómo va vestida la que diseñó tu casco?", fue uno de los mensajes más virales del momento.
La foto la publicó Aramco en sus canales oficiales, con una felicitación a Turkestani por su "creatividad y talento local". Pero lo que debería haber sido un gesto promocional se convirtió en una avalancha de reacciones críticas contra Alonso y Aston.

El debate no es sobre arte, sino sobre los límites de lo que Europa debe aplaudir cuando coopera con regímenes totalitarios. Arabia Saudí no solo obliga a muchas mujeres a vestir burka, también restringe libertades básicas con apoyo de Occidente.
Por eso, muchos ven en esta campaña un lavado de imagen del régimen saudí con la Fórmula 1 como cómplice del espectáculo. El GP de Jeddah es clave para Aramco, y por eso se organizó un concurso solo para mujeres artistas… pero bajo sus reglas.








