El ambicioso desembarco de la marca gastronómica Tatel en la Costa del Sol ha sufrido un revés significativo. El proyecto para abrir un nuevo restaurante en Marbella, que durante meses se presentó como una de las apuestas más destacadas del sector de la restauración de lujo en la zona, habría quedado finalmente paralizado tras la ruptura del acuerdo con inversores de Oriente Medio.
La iniciativa contemplaba la apertura de un establecimiento en plena Golden Mile, uno de los enclaves más exclusivos del municipio malagueño. El restaurante iba a ubicarse concretamente en el entorno de Villa Tiberio, en el Bulevar Príncipe Alfonso de Hohenlohe, muy próximo al emblemático Marbella Club.
Un proyecto gastronómico de alto nivel
El objetivo era replicar el modelo que ha dado fama internacional a la marca: un espacio de alta restauración con gastronomía española contemporánea, acompañado de música en vivo, espectáculos y una experiencia orientada a un público internacional de alto poder adquisitivo.
Sin embargo, tras meses de negociaciones, el acuerdo entre la firma inversora Mabel Capital, impulsora del proyecto, y los socios financieros procedentes de Dubái terminó rompiéndose.
Entre los inversores que habían participado en las conversaciones se encontraba el grupo liderado por Karim Hajjali, consejero delegado de Food Quest, un operador de restauración con presencia en varios mercados del Golfo Pérsico, especialmente en Dubái y Abu Dabi.
Según fuentes del sector consultadas en Marbella, las negociaciones se habrían visto afectadas por desacuerdos durante el desarrollo del proyecto y tensiones empresariales vinculadas a Manuel Campos Guallar, quien lideraba la iniciativa.
Cambios en la estructura de socios de Tatel
La cancelación del proyecto llega además en un momento de importantes cambios en la estructura societaria vinculada históricamente a la marca.
En sus primeras etapas, Tatel contó con el respaldo de conocidos nombres del deporte y del empresariado español, entre ellos Rafael Nadal, Cristiano Ronaldo, Pau Gasol y el empresario Abel Matutes.
Con el paso de los años, todos ellos habrían ido abandonando progresivamente su participación en el proyecto. Asimismo, Nadal y Matutes también habrían salido del accionariado de Mabel Capital en medio de discrepancias internas con Campos Guallar, según apuntan diversas fuentes del entorno empresarial.
Un golpe para la expansión en la Costa del Sol
La apertura del restaurante en Marbella se interpretaba dentro del sector como un paso estratégico para consolidar la presencia de la marca en uno de los destinos turísticos de lujo más relevantes del Mediterráneo.
No obstante, la paralización del proyecto sugiere que los planes de expansión en la Costa del Sol podrían quedar en suspenso a corto plazo.
Expertos del sector gastronómico señalan que Marbella es un mercado extremadamente competitivo, donde el éxito de los grandes proyectos depende en gran medida de la estabilidad entre inversores, socios estratégicos y operadores.
Incertidumbre para nuevos socios mediáticos
El freno al proyecto también coincide con una nueva etapa en la visibilidad pública de la marca y de algunos de sus socios vinculados al mundo empresarial y social. En ese contexto, algunas voces del sector apuntan a que el parón del proyecto podría afectar a nuevos colaboradores asociados mediáticamente al entorno de la firma, entre ellos Íñigo Onieva y Tamara Falcó, cuya presencia pública ha estado ligada a iniciativas empresariales relacionadas con la gastronomía y el ocio.