Plasencia volvió a vestirse de gala el pasado 5 de agosto para celebrar su fiesta más emblemática: el Martes Mayor.
Una cita que, año tras año, reafirma el orgullo placentino y el compromiso de toda la ciudad con sus raíces. Esta edición 2025 ha sido un rotundo éxito, tanto en participación como en organización. De este modo, Plasencia sigue consolidando aún más su proyección como Fiesta de Interés Turístico de Extremadura.
El ambiente no pudo ser más especial. Desde la víspera, con un Lunes Menor repleto de actividades, hasta la jornada grande, cada rincón del centro histórico respiró tradición, música y color.
La respuesta del público fue masiva. Tanto vecinos de Plasencia, como visitantes de toda la región y turistas de otras comunidades se sumaron a la fiesta. Una celebración que combina la esencia comercial de su histórico mercado con la fuerza del folklore extremeño.
El Martes Mayor es siempre un reto, dado que tenemos el objetivo de atraer a los de dentro y a los de fuera
El alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, destacó el espíritu de esta celebración con unas palabras que definen perfectamente su relevancia. “El Martes Mayor es siempre un reto, dado que tenemos el objetivo de atraer a los de dentro y a los de fuera".

"Intentamos amoldar las circunstancias de una fiesta que ahonda sus raíces en la historia de la ciudad con 840 años de historia”.
Es una fiesta marcada por el folklore, las tradiciones y el mercado. Una exaltación de nuestro alma como pueblo, en un escenario excepcional como el centro histórico
Para Pizarro, el Martes Mayor es “una fiesta marcada por el folklore, por las tradiciones y por el mercado”. Pero también “una exaltación de nuestro alma como pueblo, en un escenario excepcional como el centro histórico”.
En esta edición, el objetivo de unir pasado y presente se cumplió de forma ejemplar.
Un Lunes Menor con fuerza renovada
La jornada previa volvió a demostrar que el Lunes Menor es mucho más que un calentamiento para el Martes Mayor.
El 4 de agosto, desde las 20.00 horas, más de un centenar de puestos de artesanía y gastronomía llenaron calles y plazas del centro histórico.
Hemos vivido un Lunes Menor lleno de gente, con muchas novedades, pero siempre desde nuestras raíces, nuestro folklore y nuestras tradiciones
La delegada de Turismo, Belinda Martín, hizo balance con orgullo. “Hemos vivido un Lunes Menor lleno de gente, con muchas novedades, pero siempre desde nuestras raíces, nuestro folklore y nuestras tradiciones”.

Martín destacó también la participación de localidades del norte de Extremadura, presentes con sus artesanos y grupos de folklore, en un guiño y reconocimiento a toda la comarca.
La gran novedad fue la participación de las Carantoñas de Acehúche, invitadas de honor, que causaron sensación con su imponente puesta en escena.
La noche se completó con el desfile de moda artesanal “Yunteros”, del diseñador extremeño J.M. Cruz, y el concierto de Los Toreros Muertos, que reunió a miles de personas en la Plaza Mayor.
El día grande: tradición y comercio en perfecta sintonía
El martes 5 de agosto comenzó temprano con el concurso de pintura, seguido de los certámenes de tamborileros, artesanía y productos agroalimentarios.
La ciudad se convirtió en un gran mercado al aire libre, donde productores locales y expositores de lugares como Valencia o Albacete ofrecieron lo mejor de su trabajo.

A las 10.00 horas, el pasacalles volvió a llenar de música y color las calles. Incluyendo la participación de los Tamborileros Santiago Béjar, el grupo Mayorga, el coro Sol Salir y Los Negritos de Montehermoso, otra joya del patrimonio extremeño.












