La playa de la Malva-rosa empieza a tener la cara que los valencianos llevan décadas reclamando. Tres de los cinco restaurantes incluidos en la primera fase de renovación de la fachada marítima ya han abierto con su nueva imagen: El Bobo, La Murciana y La Alegría de la Huerta. Los otros dos, Casa Isabel y San Patricio, finalizarán sus obras en las próximas semanas. La actuación global contempla la reforma de doce establecimientos y los trabajos deberán estar completados para la temporada estival de 2027.
La alcaldesa de València, María José Catalá, visitó este miércoles La Alegría de la Huerta y subrayó que con estas aperturas la ciudad da "un paso definitivo hacia la dignificación" de estos negocios, que han pasado de ser los merenderos de los años 60 a convertirse en referencias gastronómicas del litoral. "Los restaurantes han pasado de una construcción de 1995 a una de 2026; nosotros tendremos que hacer un paseo para las próximas décadas", afirmó, y avanzó que la reforma del Paseo Marítimo será "el próximo paso".
Catalá destacó especialmente la gestión del Ayuntamiento para desbloquear las licencias. En 2024, el consistorio modificó en tiempo récord el Plan Especial de Ordenación del Paseo de Marítimo para facilitar los permisos de derribo y construcción. Todas las licencias de los nueve módulos de la primera fase están tramitadas y concedidas desde febrero-marzo de 2025. "Fue una apuesta muy seria de este ayuntamiento realizada en tiempo récord", insistió.







