El pasado mes de junio, Magaluf vivió una jornada histórica. La primera fase del renovado Paseo Marítimo Gabriel Escarrer Juliá quedó oficialmente inaugurada.
Una cita marcada por la emoción, la participación ciudadana y un claro mensaje: Magaluf se reinventa para ser un destino abierto, sostenible y de calidad.
La remodelación ha supuesto una inversión total de 4,9 millones de euros. La financiación ha llegado de los fondos europeos Next Generation, el Ministerio de Turismo, la AETIB y el Govern balear.
Además, un millón de euros procede del Impuesto de Turismo Sostenible, ejemplo del compromiso con un desarrollo equilibrado.
La intervención ha transformado 650 metros del frente marítimo. Se han renovado infraestructuras, mejorado accesos y embellecido los espacios con palmeras y dunas estabilizadas con vegetación autóctona.

La nueva imagen combina modernidad y respeto al entorno natural, apostando por la sostenibilidad y el confort para residentes y turistas.
El paseo lleva el nombre de Gabriel Escarrer Juliá, fundador de Meliá Hotels International. Fallecido el pasado noviembre, fue pionero en apostar por Magaluf. El acto inaugural sirvió para recordarle con cariño y proyectar su legado hacia el futuro.
Hoy hace un año y 16 días que el propio Escarrer descubría la placa con su nombre en esta primera línea de su querida Magaluf
El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, destacó su figura con emoción. “Hoy hace un año y 16 días que el propio Escarrer descubría la placa con su nombre en esta primera línea de su querida Magaluf”. Palabras que arrancaron aplausos y emoción entre los asistentes.
Su hijo, Gabriel Escarrer Jaume, actual CEO de Meliá, también expresó gratitud. “Todo lo que somos es gracias a Magaluf. Mi padre comenzó aquí hace 68 años y seguimos comprometidos con este destino y con Calvià”, afirmó.

Una jornada festiva y abierta a todos
El Ayuntamiento de Calvià organizó una jornada completa para celebrar la inauguración. Desde las 9 de la mañana hubo actividades deportivas en la playa, talleres infantiles y espectáculos en vivo.
La cita central fue a las 11 horas, con el corte de cinta en la confluencia del paseo con la calle Contralmirante Ferragut.
Tras el recorrido oficial, la comitiva fue recibida en la Plaza Jacques Sasson. Allí sonaron xeremiers y se bailó ball de bot, reforzando la identidad cultural mallorquina. Vecinos, turistas y autoridades compartieron un ambiente festivo y cercano, ejemplo del nuevo espíritu de Magaluf.

Coincidiendo con la inauguración se celebró la primera edición de la Gastrofira Magaluf. Una decena de restaurantes y locales de la zona ofrecieron degustaciones y promociones especiales.
Esta iniciativa puso en valor la riqueza gastronómica local y el dinamismo de la oferta complementaria.










