Vodafone acaba de recibir un duro golpe. Tras haber realizado una serie de mejoras en las condiciones de sus tarifas de prepago en los últimos meses, ahora se enfrenta a un contratiempo. Hasta el punto de que podría obligarle a ajustar sus ofertas de forma significativa.
La causa es una discrepancia entre los datos móviles que ofrece en roaming y lo que marca la normativa europea. Este imprevisto podría obligar a la compañía a aumentar la cantidad de gigas en su catálogo de prepago. Especialmente en sus tarifas más económicas.









