Vodafone ha dado un auténtico giro de 180 grados en su situación financiera, dejando sorprendidos a sus clientes con los últimos resultados. Tras varios meses de incertidumbre y pérdida de clientes, el operador ha logrado revertir la tendencia y ahora se muestra más fuerte que nunca. La adquisición de Zegona parece haber sido clave en este cambio de rumbo, ya que Vodafone empieza a respirar más aliviado.
Entre enero y mayo de este año, sufrió la pérdida de 442.000 líneas. Este dato preocupó a los analistas y a los propios clientes. Temían que el operador pudiera seguir perdiendo terreno frente a sus competidores.
Vodafone consigue darle la vuelta a la situación
Sin embargo, entre junio y septiembre, la situación dio un giro radical. Vodafone logró sumar 135.000 nuevas líneas, lo que no solo cortó la sangría de clientes. También permitió a la compañía recuperarse en tiempo récord.

Según el diario Cinco Días, este repunte ha sido especialmente notable en el mercado móvil, donde ha demostrado una notable recuperación. En este sector, el operador británico consiguió 109.000 nuevas líneas, destacándose como uno de los grandes ganadores en la competencia actual.
En comparación, Movistar, uno de sus principales rivales, solo consiguió sumar 97.000 líneas en el mismo periodo. Por su parte, MasOrange logró 75.000.








