El sector de las telecomunicaciones en España ha vivido un auténtico terremoto en las últimas semanas. Vodafone ha dado un paso que nadie esperaba, y el impacto ya se hace notar. Mientras tanto, desde Movistar observan cada movimiento con atención, conscientes de que este giro podría cambiar el equilibrio del mercado.
Lo que ha sacudido a medio sector es la confirmación de que Vodafone pasará a controlar Finetwork. Era un operador que en los últimos tiempos atravesaba serias dificultades financieras. El operador británico ha presentado un plan que ha sido aprobado por los tribunales.
Esto le permite tomar las riendas de Finetwork y garantizar así su continuidad. Este movimiento llega en un momento crítico. Finetwork acumulaba una deuda de alrededor de 70 millones de euros con Vodafone, fruto de un contrato mayorista por el uso de su red.

La empresa había intentado sin éxito reorganizar su estructura para evitar el colapso financiero. Ante esta situación, Vodafone decidió actuar y presentar un plan de reestructuración ante los Juzgados de Alicante. Ahora, con el aval judicial, la compañía podrá evitar la suspensión de pagos de Finetwork y asegurar que los clientes reciban el servicio con normalidad.
Los planes de Vodafone
En el marco de este plan, Vodafone incorporará tres representantes propios al consejo de administración de Finetwork. Y tiene previsto realizar un aumento de capital mediante compensación de créditos. De esta forma, el control será prácticamente total, al menos mientras se resuelve el futuro de la compañía.







