La petición reclama que la plataforma cambie el trazado discontinuo y pide analizar si esa representación vulnera las obligaciones del Reglamento de Servicios Digitales
La forma en la que Google Maps representa las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos ha llegado al Parlamento Europeo. La Comisión de Peticiones ha decidido mantener abierta la petición 2284/2026, que cuestiona el uso de líneas discontinuas para delimitar ambas ciudades autónomas y solicita estudiar si este tratamiento puede incumplir la normativa europea aplicable a las grandes plataformas digitales.
La iniciativa parte de la idea de que ese tipo de simbología puede trasladar al usuario la impresión de que los límites de Ceuta y Melilla están sometidos a una disputa territorial. Sus promotores reclaman sustituir el trazado actual por una línea continua y analizar si mantener esa representación puede generar una imagen errónea sobre la situación jurídica de ambas ciudades.
El asunto adquiere especial relevancia después de que el Parlamento Europeo aprobara en septiembre una resolución en la que definió a Ceuta y Melilla como ciudades españolas y europeas y señaló que su soberanía e integridad territorial están fuera de toda duda.
Google Maps está sometido a obligaciones reforzadas en la UE
Google Maps figura desde abril de 2023 entre las plataformas consideradas de muy gran tamaño dentro del Reglamento de Servicios Digitales. Esta categoría obliga a sus responsables a analizar determinados riesgos vinculados al funcionamiento del servicio y a adoptar medidas para reducirlos cuando sea necesario.
La continuidad de la petición no significa, sin embargo, que exista ya una infracción demostrada. Tampoco hay por ahora una multa impuesta a Google por este asunto. El siguiente paso pasa por estudiar si la manera en la que aparecen dibujadas ambas fronteras encaja o no con las obligaciones previstas en la normativa europea.
La polémica no es nueva. La representación cartográfica de Ceuta y Melilla mediante líneas discontinuas lleva años generando reclamaciones para que Google modifique el diseño y muestre sus límites terrestres con Marruecos de la misma manera que otras fronteras internacionales.
Las multas podrían alcanzar el 6% de la facturación mundial
Si una investigación concluyera que existe un incumplimiento del Reglamento de Servicios Digitales, la Comisión Europea dispone de distintas herramientas para exigir cambios y, en los casos previstos por la normativa, imponer sanciones económicas. Google tendría previamente derecho a presentar sus alegaciones dentro del procedimiento.
Las multas contempladas por esta legislación pueden alcanzar hasta el 6% de la facturación mundial anual del proveedor, aunque ese porcentaje representa únicamente el límite máximo y no implica que vaya a aplicarse en este caso.
Por ahora, el procedimiento se encuentra en una fase previa. La Eurocámara mantiene abierta la reclamación y deberá determinarse si existen motivos suficientes para avanzar hacia una actuación concreta contra Google Maps. Mientras tanto, la petición reclama que Ceuta y Melilla dejen de aparecer mediante una simbología que pueda interpretarse como propia de territorios en disputa.