La muerte del Papa Francisco ha sorprendido a muchos. Su repentino fallecimiento ha dejado muchas dudas respecto a quién podría ser el próximo representante del Vaticano. Entre los posibles nombres destacan los siguientes.
Según el Diario de Sevilla, destacan Robert Sarah, prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, es originario de Ourous, Guinea. Con 79 años y una trayectoria internacional destacada, sigue siendo una figura influyente.
Está también Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia, Italia, nació en Roma y tiene 69 años. Es una de las figuras más relevantes dentro de la Iglesia Católica italiana.

Luis Tagle, nacido en Manila, Filipinas, tiene 67 años y se desempeña como pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización; su perfil global lo convierte en un fuerte candidato. Malcolm Ranjith, arzobispo metropolitano de Colombo en Sri Lanka, es originario de Polgahawela y, con 77 años, goza de gran respeto en el continente asiático.
Pietro Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano, nació en Schiavon, Italia, y con 70 años es uno de los nombres más mencionados en las especulaciones sobre el próximo pontífice. También se consideran figuras relevantes Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén.
Está también Peter Turkson, de Ghana. Es expresidente del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral. En cuanto a Estados Unidos, destaca Raymond Burke, el candidato apoyado por Donald Trump.
Representa el sector más conservador y fue un fuerte opositor a Francisco, especialmente a todas las reformas de los últimos años.







