Castilla y León movilizará cerca de 1.200 millones de euros durante la XII Legislatura para reforzar las políticas activas de empleo y mejorar la conexión entre trabajadores y empresas. La inversión forma parte de las principales líneas de actuación presentadas por el consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que también incluyen nuevas medidas para autónomos, comercio, industria y estudiantes universitarios.
Entre las novedades anunciadas se encuentra la puesta en marcha de un nuevo Kit de Autónomos. La Junta ampliará de 18 a 24 meses las ayudas destinadas a cubrir las cuotas a la Seguridad Social de quienes comiencen una actividad por cuenta propia, con el objetivo de mantener la denominada cuota cero durante los dos primeros años.
También se reforzará el programa RELEVACyL para facilitar el relevo generacional de los negocios. La ayuda mínima pasará de 10.000 a 20.000 euros y podrá alcanzar los 30.000 euros cuando la persona que asuma la actividad sea una mujer o el establecimiento se encuentre en el medio rural.
A estas medidas se sumarán el Bono Recupera-T, destinado a sufragar las cuotas de los autónomos durante determinados periodos de incapacidad temporal, y una ayuda directa de 300 euros a través del denominado Bono Autónomos.
El empleo será otro de los grandes ejes de actuación. El Servicio Público de Empleo de Castilla y León reforzará la formación y orientación laboral, mientras que el programa Talento Empleo Castilla y León buscará facilitar la incorporación de jóvenes titulados a las empresas y favorecer que permanezcan profesionalmente en la comunidad.
En materia universitaria, la Junta hará efectiva durante el curso 2026/2027 la gratuidad de la primera matrícula de grado. La medida convivirá con el actual sistema de becas y con una ampliación de la oferta académica en sectores considerados estratégicos, entre ellos la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la biotecnología, la energía y la salud.
El Ejecutivo autonómico también prevé reforzar las políticas destinadas al comercio de proximidad. Castilla y León cuenta actualmente con más de 19.000 empresas minoristas y 25.000 establecimientos, para los que se mantendrán programas de modernización y digitalización, bonos para incentivar el consumo y medidas específicas dirigidas a garantizar la continuidad de los negocios en municipios rurales.
La estrategia anunciada por Suárez-Quiñones se completa con nuevas actuaciones industriales. Entre ellas figura el desarrollo de 2.600 hectáreas de suelo para facilitar la implantación de empresas y la elaboración del Plan Director de Promoción Industrial 2026-2030. La Junta también pretende continuar apoyando proyectos relacionados con sectores como la automoción, la defensa, la aeronáutica, la industria agroalimentaria o el hidrógeno renovable.
El objetivo del paquete de medidas, según ha trasladado el consejero durante su comparecencia en las Cortes, pasa por aumentar las oportunidades laborales, atraer nuevas inversiones y favorecer la permanencia del talento y la actividad empresarial en Castilla y León.