Lo prometido es deuda. Esa es la premisa con la que la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, ha puesto en marcha una medida que llega tarde para miles de familias valencianas, pero que por fin llega. La Conselleria de Vivienda destina más de 7 millones de euros para que las 2.969 personas que se quedaron fuera de la convocatoria de ayudas al alquiler de 2025 por falta de fondos puedan cobrar lo que les corresponde.

El Consell aprobó la semana pasada esta partida extraordinaria. La convocatoria ya se ha publicado este lunes 8 de junio en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, lo que activa el plazo de un mes para que los beneficiarios presenten su documentación. Quienes hayan facilitado un número de teléfono móvil en su expediente recibirán un SMS con la notificación. El trámite también puede realizarse de forma presencial en el Servici Territorial de Vivienda de València.
El origen de esta situación no es nuevo. Durante los años del Botànic, el Govern de la izquierda valenciana dejó sistemáticamente sin pagar ayudas ya concedidas a familias que cumplían todos los requisitos. En 2022, más de 2.500 familias vieron cómo se agotaba el crédito antes de cobrar. Ese mismo año, el Consell del Botànic tuvo que pagar de su bolsillo el alquiler a 1.300 hogares a los que ya había concedido la prestación, pero a los que nunca había transferido el dinero. Una gestión que Camarero ha resumido con precisión: el Gobierno del Botànic nunca llegó a pagar a todos los ciudadanos que tenían derecho a la ayuda.







